lunes, 12 de marzo de 2018

10 libros espectaculares para reiniciar tu cerebro por completo


La magia de los libros está en su capacidad de transformar nuestra vida en unas cuantas hojas. Las ideas que transmiten pueden ser revolucionarias y al mismo tiempo milenarias, pues aunque muchos las conozcan, cuando nosotros las leemos por primera vez, sentimos que ahora pertenecemos a un selecto grupo de iluminados.

¿Cómo no había leído esto antes? o ¿Cómo es que no se me había ocurrido? Cuando esas dos preguntas llegan a nuestra cabeza, sabemos que nada volverá a ser igual. 

1. “De animales a dioses” (2011) – Yuval Noah Harari
Una breve historia de la humanidad. Con una pequeña introducción acerca de la creación del universo y del planeta Tierra, el libro se enfoca en el nacimiento del Homo Sapiens, y su evolución. ¿Es el ser humano violento por naturaleza? es una de las primera interrogantes que surgen, a partir de ahí, el libro hace un recorrido por el nacimiento de las sociedades, la escritura, la agricultura, la economía y hasta la religión, demostrando que somos mucho más complejos de lo que pensábamos. 

2. “Homo Deus” (2015) – Yuval Noah Harari
La continuación de "De animales a dioses" nos muestra algunos escenarios en los que nos podríamos encontrar en unos cuantos años o siglos. Tal vez la nueva religión se relacione con el análisis de datos, la práctica en la que todas las empresas creen fervientemente. Si podemos mejorar nuestro cuerpo con ayuda tecnológica, ¿qué es lo que nos distinguirá como humanos en el futuro? El libro de Yuval Noah es aterrador y esperanzador al mismo tiempo.
3. “Brevísima historia del tiempo” (2005) – Stephen Hawking
El científico más importante de nuestros tiempos nos lleva por la historia del universo, desde su nacimiento hasta nuestros días, demostrando que nuestro conocimiento del universo es sólo un espectro de lo que en realidad existe y sucede. La versión del 2005 es la mejor que puedes conseguir si apenas estás adentrándote en los misterios de la ciencia y el universo.

4. “Black Hole Blues” (2017) – Janna Levin
Con una narración cercana a la de una novela, esta importante científica escribió uno de los libros más entrañables de divulgación científica:

“En algún lugar del universo dos agujeros negros colisionan —tan pesados como estrellas, tan pequeños como ciudades, literalmente agujeros (huecos vacíos) negros (la completa ausencia de luz). Ligados por la gravedad, en sus últimos segundos juntos los agujeros giran miles de veces sobre el punto en el que acabarán tocándose, agitando el espacio y el tiempo hasta que chocan y se funden en un agujero negro más grande. [Los] agujeros negros colisionan en completa oscuridad. [Ningún] telescopio podrá ver tal suceso. [Una] astronauta flotando cerca de ellos no verá nada, [pero] su sistema auditivo se pondrá a vibrar. Ella podría oír la onda. En la más absoluta oscuridad, ella podría oír el timbre del espaciotiempo. [Cuando] los agujeros negros colisionan producen un sonido”.

5. “Freakonomics” (2005) – Steven Levitt y Stephen J. Dubner
Un libro que explora la economía desde situaciones poco convencionales e incluso ilegales. La relación entre la legalización del aborto y el aumento de la violencia, entre los profesores de universidad y los luchadores de sumo, todo está complejamente unido y aunque el libro no te convertirá en un genio de la economía te enseñará a identificar esos hilos que unen al mundo. 

6. “1984” (1949) – George Orwell
Escrito hace más de 60 años, el libro se convirtió en uno de los más vendidos de 2016 cuando Donald Trump ganó las elecciones en Estados Unidos. Después de leer el libro fácilmente te das cuenta de cuál es la relación entre el gobierno del hombre más poderoso del mundo y la distopía autoritaria de la novela en la que la verdad es manipulada e incluso nos condicionan para dejar de pensar por nosotros mismos.

7. “Un mundo feliz” (1932) – Aldous Huxley
La otra cara de la moneda de "1984". Esta novela muestra una sociedad avanzada en la que todo el mundo es feliz, sólo necesita renunciar a su libertad de expresión y de pensamiento, ser condicionado desde antes de nacer e inducirse en un viaje de drogas siempre que se sienta acomplejado por cualquier cosa. La utopía de Huxley es un cuestionamiento a las buenas costumbres y los métodos poco convencionales de mejorar como sociedad. 

8. “Vigilar y castigar” (1975) – Michel Foucault
Foucault fue uno de los pensadores más originales del siglo XX y la controversia está en cada uno de sus textos, sin embargo, tal vez la mejor forma de introducirse en su pensamiento es a través de este gran tratado sobre las prisiones y el sistema represivo en la sociedad occidental. Parece un tema ajeno a muchas personas, pero al leerlo encontrarás muchas revelaciones acerca de la naturaleza humana que nunca habías pensado. 

9. “Ficciones” (1944) – Jorge Luis Borges
Los cuentos de Borges son la mejor forma de reiniciar tu cerebro a través de la literatura. Si creías que las novelas y los cuentos sólo sirven para entretener, esta pequeña y perfecta selección del autor te demostrará lo equivocado que estabas. Espejos, bibliotecas, laberintos y autores falsos; todas esas cosas te harán cuestionar tu existencia y al mismo tiempo te darán una nueva visión de las letras. 

10. “El segundo sexo” (1949) – Simone de Beauvoir
La literatura feminista es más importante que nunca. Cuando se pensaba que la sociedad avanzaba con un objetivo común, se ha demostrado que la mujer continúa teniendo un papel secundario en la política global y muchas veces en la vida social. Existen muchos libros y escritoras relevantes para el feminismo actual, pero el libro de Simone de Beauvoir es una de las claves para comenzar.


Estos libros cambian tu vida, tu forma de entender la realidad, nuestro espacio en el universo y la forma en que nos relacionamos. ¿Cuáles más incluirías en la lista?

Carta para una mujer triste. Leerla te ayudará a superar la tristeza


“Cuidado con la tristeza. Es un vicio”, dijo el novelista francés Gustave Flaubert. Y a juzgar por cómo viven muchas personas tristes aferradas a este sentimiento negativo, parece que sabía de lo que estaba hablando.

De todas nuestras emociones, la tristeza es la más difícil de nombrar y de identificar; porque no se trata de un dolor vivo que se pueda reconocer en un primer momento como el enojo o el miedo; sino que es un mal que nos hace languidecer, que nos pesa y nos cansa porque reduce nuestra capacidad de actuar.

Según la psicoterapeuta Catherine Aimelet-Périssol, la tristeza interviene cuando el miedo y el enojo, no “funcionaron”. No pudimos escapar de esa situación ni tampoco pudimos enojarnos entonces nos entristecemos y lloramos como un signo de impotencia.

En lugar de gritar y estallar, nos desplegamos en nosotros mismos. El rostro se endurece, la boca se cierra y ya no queremos hablar de eso.

Tenemos la errada idea de que los adultos no lloran y sabemos que el llanto no es aceptado socialmente. Se supone que debemos sentirnos felices, tener un pensamiento positivo y ser sociables pero la tristeza no se presta a ese juego. Nos obliga a callar, a lamer nuestras heridas y curarnos solos incluso a veces de manera literal con la ayuda de antidepresivos que nos sumergen en un círculo vicioso. En nuestra sociedad, en la que “estar bien” es lo fundamental muchas veces con el objetivo de distraernos de la realidad, la tristeza no tiene lugar.

¿Cómo dejar de ser una mujer triste?

En primer lugar, es importante identificar qué es lo que provoca la tristeza. Este es un factor indispensable para atacar el problema, porque muchas veces creemos que sabemos de qué se trata, pero en realidad los sentimientos pueden ser confusos.

¿Se trata de una pareja?

No es ninguna novedad que el amor hace sufrir a los enamorados, pero la persona amada no puede hacer nada para hacernos felices.

Es importante entender que la felicidad nace de uno mismo y que los otros son los depositarios de ese amor. Tal vez la sensación de no sentirte amada o valorada por la persona que se supone debe hacerlo, te sumerge en un mar de dudas e incertidumbres que generan tristeza y depresión.

Nadie podrá solucionar esto más que tú misma. El diálogo es el camino para despejar dudas y poner las cosas en claro.

Habla con tu pareja de tus sentimientos. No dejes pasar un día más.

¿Tus hijos te han desilusionado?

Muchas veces las madres tenemos demasiadas expectativas con respecto a los hijos e incluso cometemos el error de volcar en ellos nuestras propias expectativas personales incumplidas.

En caso de que hayan cometido errores, es importante charlar y aclarar lo sucedido.

De todo lo malo que nos sucede debemos obtener una enseñanza y evaluar en qué nos hemos equivocado. Tu tristeza tal vez se deba a que crees que no has hecho un buen trabajo como madre, pero a pesar de que todos cometemos errores, las madres siempre creemos que escogemos la mejor decisión con respecto a los hijos.

Una charla abierta, sincera y franca puede ser el primer paso para aliviar todos los corazones.

¿Te sientes frustrada en lo laboral?

Si la vida te colocó en un lugar que no te agrada desde lo laboral, tal vez sea hora de buscar lo que sí te hace sentir bien.
Freud decía que el trabajo era una de las cosas más importantes en la vida de una persona y no debemos subestimar el efecto que tiene en las emociones.

Tal vez, lo que haces no te satisface por completo pero este no es el momento de dejarlo, pero sí de abrir el camino para que llegue algo nuevo.

Todos los cambios suponen riesgos y dan un poco de miedo, pero ese sentimiento de buscar algo más fue lo que hizo que el mundo cambiara y que los hombres descubrieran cosas nuevas.

Con respecto a tu trabajo, quizás todavía haya algo nuevo por descubrir.

Las cosas por su nombre.

Hoy puede ser el momento de dar un paso hacia la felicidad y que al mismo tiempo es un paso para dejar atrás la tristeza. Empieza por dejar de decir “soy triste”, para decir “estoy triste”.

Convencerse de que uno “es” algo implica la idea de que nunca podrá dejar de serlo y esto no es real.

Hoy “estás triste”, pero ese estado debe cambiar y sólo tú puedes hacerlo. A muchas nos lleva tiempo entender lo que valemos y que no podemos perder días, meses y años pensando que no valemos nada. ¡Basta de eso!

¿Alguna vez te detuviste a pensar cuántas mujeres increíbles existen en el mundo? Desde científicas y escritoras hasta deportistas y actrices que han dejado huella a fuerza de trabajar y esforzarse, porque… debemos asumir que a las mujeres todo nos resulta más difícil y nadie nos regala nada.

Y sin embargo, aquí estamos. Luchando día a día por nuestras familias y por nosotras mismas.

Lágrimas reparadoras.

Te invito a que llores tus últimas lágrimas reparadoras, esas que te alivian el alma y que mientras lo hagas pienses en que con ellas se van tus últimas tristezas y sentimientos negativos.

Cualquier día, cualquier momento, cualquier minuto es bueno para dejar eso atrás y empezar algo nuevo.

¿Quieres algunas pistas? Esto te ayudará a empezar.
Llora tus lágrimas reparadoras. Desahoga eso que está enquistado y te llena de bronca e impotencia. La tristeza muchas veces es enojo retenido. Sácalo con la ayuda de las lágrimas.
Piensa en el hoy. Llorar o estar triste por cosas que pasaron y ya no tienen remedio, es inútil, al igual que deprimirnos por algo que todavía no llegó y que nunca sabremos si llegará. ¡Vive y piensa en el hoy!

Todo pasa. Los que ya estuvimos ahí sabemos que quien se siente triste cree que el sentimiento nunca pasará, que jamás dejará de estar triste por algo que sucede o que sucedió. Debes eliminar este sentimiento de permanencia. Tu tristeza tiene una fecha de vencimiento y en algún momento debe terminar. Todo pasa.

Escucha tu cuerpo. El cuerpo transmite lo que necesita. No dejes de prestarle atención y darle los cuidados que requiera. ¡Mímate!

Mantente activa. Busca un pasatiempo que te agrade y dedícale tu tiempo libre. Concéntrate en lo que te gusta y desarrolla esta actividad poniendo todas tus energías.

Respira aire fresco. El aire y el sol nos renuevan. No por nada se dice que “es vida”. A veces, tan sólo con un paseo se puede despejar la mente y salirse del mal momento.

Lee. La lectura es cultura, pero además desarrolla la imaginación. Busca un género que te gusta, tu revista favorita o frases inspiradoras que te ayuden a poner la mente en otra cosa.

Charla con alguien. Busca con quien conversar. Puede ser hablar de lo que te aflige, o de cualquier otra cosa. ¡Comunicarte con otros hace bien!

Ayuda a alguien. ¿Sabías que los niveles de serotonina se elevan cuando hacemos algo por alguien? ¡Ayudar te hace feliz! En esto no vas a tener problemas, porque siempre encontramos a alguien que necesita ayuda.

Por último, te dejamos esta frase que lo dice todo: “Todo les sale bien a las personas de carácter dulce y alegre.
¿No es buen motivo para motivarnos a salir de la encrucijada en la que te encuentras? Lo bueno, atrae lo bueno. ¡Motívate y no dejes de compartir con quienes puedan necesitarlo!

Las 15 frases más sabias de Confucio


Confucio (Kung Fu-Tse) Pensador chino (Lu, actual Shantung, China, h. 551–479 a. с.). Procedente de una familia noble arruinada, a lo largo de su vida alternó periodos en los que ejerció como maestro con otros en los que sirvió como funcionario del pequeño estado de Lu, en el nordeste de China, durante la época de fragmentación del poder bajo la dinastía Chu.

Hoy les vamos a presentar las frases más sabias de Confucio:

No importa lo lento que vayas mientras no te detengas.

Elige un trabajo que ames, y no tendrás que trabajar un día en tu vida.

La vida es muy simple, pero insistimos en que sea complicada.

El hombre que mueve montañas comienza cargando pequeñas piedras.

Nuestra mayor gloria no esta en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.

Vayas a donde vayas, ve con todo tu corazón.

Respetate a ti mismo y otros te respetaran.

Todo tiene belleza, pero no todo el mundo la ve.

Si cometes un error y no lo corriges, a eso se le llama error.

Conocer lo que conoces y lo que no conoces, eso es el verdadero conocimiento.

El que conoce todas las respuestas no ha hecho todas las preguntas.

El éxito depende de la preparación previa, y sin esa preparación es seguro que será un fracaso.

Cuando es obvio que las metas no pueden ser alcanzadas, no ajustes las metas, ajusta las pasos de acción.

Un hombre superior es modesto en su discurso, pero excede en sus acciones.

Cuando crece el odio, piensa en las consecuencias.

Sabiduría Oriental: 7 cosas que deben mantenerse en secreto



El investigador de culturas orientales Vyacheslav Ruzov en uno de sus artículos se refirió a la experiencia de los sabios de la India. Él razonó sobre lo que es el misterio y de lo que en realidad no hay que difundir en público.

1. Lo primero que no es necesario difundir son tus planes para el futuro. Evita hablar de ellos hasta que estos no se cumplan. Ninguna de nuestras ocurrencias son ideales, es más, tienen una gran cantidad de debilidades, por lo cual es muy fácil golpearlas y destruirlas todas.
2. En segundo lugar, no debes compartir el misterio de tu caridad. Un buen acto es algo extraordinario en este mundo, y justo por eso debes guardarlo como tu tesoro más valioso. No te alabes por tus buenas obras. Este tipo de actitud puede conducir rápidamente a la arrogancia, y esta no es la mejor característica que puedes tener. ¿De acuerdo?

3. En tercer lugar, no hay que demostrarle a todo el mundo tu austeridad. No comentes de un lado a otro tus limitaciones en tu alimentación, sueño, relaciones sexuales, etc. La austeridad física trae beneficios, solo si está en armonía con tu parte emocional.

4. En cuarto lugar, es necesario callar sobre tu valentía y heroísmo. Todos nosotros nos enfrentamos a diferentes tipos de pruebas cada día. Unos reciben pruebas externas y otros internas. Las pruebas externas se ven, y por ser vistas, la gente recibe recompensas, pero nadie se da cuenta de la superación de las pruebas internas, por eso por ellas no se recibe ninguna recompensa.

5. En quinto lugar, no vale la pena divulgar tu conocimiento espiritual. Es solamente tuyo y no hay por qué compartirlo con nadie. Revélalo a otros solo en caso de que sea realmente necesario, no solo para ti, sino también para los demás.

6. En sexto lugar, y en especial, lo que no debes compartir con otros son tus conflictos de hogar y vida familiar. Recuerda, mientras menos hables de los problemas de tu familia, más fuerte y estable será. Las discusiones son para deshacerte de la energía negativa que se ha acumulado en el proceso de diálogo. Mientras más hables de tus problemas más creerás en ellos.
7. En séptimo lugar, de lo que no vale la pena hablar es de palabras feas que escuchaste de alguien durante tu jornada. Te puedes manchar las botas en la calle, como también puedes manchar tu conciencia. La persona que al llegar a casa cuenta todo lo tonto que ha escuchado por la calle, no se diferencia de la persona que llega a casa y no se quita los zapatos.

No hay nada más peligroso que una persona cruel, convencida de que es una buena persona


El autoconocimiento es una de las cosas más importantes a las que debemos aspirar como seres en desarrollo, es lo que nos permite a ciencia cierta saber cuáles son nuestras fortalezas y cuáles son nuestras oportunidades de mejora, nos permite adquirir las herramientas necesarias para interactuar de forma adecuada con nuestro entorno y nos da la oportunidad de trabajar por una mejor versión de nosotros mismos en el transcurso de nuestras vidas.

Muchas veces ocurre que las virtudes o defectos son evidentes para el mundo entero, menos para quienes los portan. Cuando hablamos de las virtudes, el desconocimiento no genera ningún tipo de daño colateral, solo sentirá el beneficio de la buena acción y a lo largo de su vida recolectará el fruto de lo sembrado a través de esas virtudes.

Sin embargo, cuando una persona es especificamente cruel y lo desconoce, no lo asume o sencillamente se siente en balance una buena persona, puede generar muchos problemas a quienes la rodean, ya que actuará desde su lado oscuro, sin medir las consecuencias y justificando sus acciones, bajo el disfraz del beneficio y la bondad hacia los demás.

Las personas crueles suelen manifestar esta forma de ser ante personas que perciben más débiles o indefensas, por lo general la crueldad viene acompañada de un sentimiento de superioridad, de sentirse más o mejores de quienes le rodean, de una necesidad de poder y control y una necesidad imperiosa de imponer su voluntad.


Quienes poseen estas características pueden asegurar que le están haciendo un favor a quienes se cruzan por su camino, pueden desmoralizar la vida de muchos, pueden cortar alas sigilosamente sin siquiera verse salpicados, son especialistas desmotivando, apagando sueños, hiriendo, lastimando y llenando corazones de desesperanza.


La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada. 

Las víctimas que más se ven afectadas por este tipo de personas, paradójicamente, son aquellas con las que tienen un vínculo afectivo más fuertes, bien sea de padres a hijos, de pareja o de cualquier tipo que demande una relación cercana, aunque sus dosis de crueldad pueden ser dejadas a su paso a discreción y con el pleno convencimiento de que están haciendo el bien por doquier.

Este tipo de personas puede inclusive hacer ver y peor aún sentir a sus víctimas como sus victimarios, teniendo una habilidad extrema para librarse de responsabilidad y culpabilizar a otros. Es importante, como en cualquier tipo de maltrato, preservar la integridad de la víctima, procurando si es preciso marcar la distancia y procurar poner en evidencia para quien maltrata de esta manera su conducta, a fin de colaborar con lo que para ella está en su campo ciego.

3 trucos de oro que te ayudarán a dejar de gritarle a tus hijos


No es fácil ser padres, muchas veces hemos tenido un mal día en la oficina y lo único que deseamos es llegar a casa, tirar el maletín y olvidarnos de que existen la humanidad y los problemas, sin embargo, solemos olvidar que la paternidad y la maternidad es siempre una extensión de las horas laborales.

Es cierto, tener dos trabajos puede llevarnos al borde de la locura, pero nuestros hijos no tomaron la decisión de ser traídos al mundo, así que es nuestra responsabilidad asumir la presión. Estos tres trucos te ayudarán a no volverles a gritar nunca más.

1. Establece cuáles son las situaciones que te hacen perder el control:Si es que acaso odiamos el volumen de la música o los malos resultados académicos, hemos de estar mentalmente preparados para afrontar una situación que afecta negativamente nuestro ánimo. Esta preparación mental, nos permitirá reaccionar de una forma más razonable frente a la sorpresa que podemos llevarnos por parte de nuestro hijo.

2. Son tus hijos, no tus sucesores, ten expectativas razonables:Es cierto que nos enorgullecemos de ellos, pero meterlos en clase de fútbol, kárate, piano o ballet, no garantiza que ellos deban tener talento para estas disciplinas. No debemos cargar sobre los hombros de nuestros hijos las frustraciones de nuestra propia infancia.

3. Cuenta hasta 10:También fuimos exasperantes a su edad, la energía física y la curiosidad que tiene un niño muchas veces llega a volvernos locos, sin embargo, si te das un tiempo para pensar que nuestros padres enfrentaron exactamente la misma situación y gracias a su paciencia somos los que somos hoy en día, sabrás que tienes el control de la situación.

domingo, 11 de marzo de 2018

Échame a los lobos y lideraré la manada: una reflexión que cambiará tu perspectiva ante la vida


Todos vivimos nuestras propias batallas, y de nada sirve mirar a los costados para ver qué están haciendo los demás. Incluso las personas más exitosas, se topan con la adversidad alguna vez. Es parte de la vida.

Quizá el verdadero desafío está en la manera en la que te enfrentas a las dificultades. 

Imagina que las adversidades a las que te toca enfrentarte son unos lobos salvajes, dispuestos a venir por ti. 

Tienes dos opciones:

La primera, es dejarte arrastrar por la ferocidad de los lobos. Permitirles desgarrarte el cuerpo y el alma. Entregarte al destino que ellos hayan elegido para ti sin oponer resistencia. 

Pero hay otra opción, y de esa queremos hablar hoy: liderar la manada. Si los lobos vienen por ti, debes hacerles frente y ser tú el que decida hacia dónde se dirigen ellos. No al revés. 

¿Eres capaz de liderar la manada de lobos?


Revisa tu historia

Échame a los lobos y lideraré la manada

Si te crees incapaz de salir adelante de un momento lleno de dificultades, frena un momento y mira hacia atrás. Haz un ejercicio de memoria, y pregúntate cuántas veces te has sentido así. 

Seguramente, no es la primera vez que te enfrentas a un momento complicado. Es más, llega incluso más lejos e intenta determinar cuál fue la primera adversidad que tuviste que enfrentar. 

Es lógico que, al estar atravesando adversidades, te sientas perdido y sin herramientas. Sin embargo, a lo largo de tu vida has ido generando muchísimas armas para enfrentarte a este momento.

Recuérdalas. Encuéntralas. Haz foco en tus fortalezas, en todo lo que has aprendido hasta el día de hoy. En tu propia historia de lucha y superación están las herramientas que necesitas ahora. 


En tu pensamiento comienza el cambio

Échame a los lobos y lideraré la manada

Tal vez suene a frase hecha, pero no lo es: cambiar tus pensamientos es el primer paso para cambiar tu vida. Así de sencillo, y así de complicado a la vez. 

Puedes convencerte de que allí afuera todos son tus enemigos. Que vienen por ti y te encontrarán indefenso. O puedes elegir aquello que te hace feliz. 

Si puedes hacer foco en tus fortalezas en lugar de en tus debilidades, si eres capaz de ver más allá de la tragedia y pensar en la solución, entonces serás capaz de liderar la manada de lobos. 

Controla tus pensamientos negativos. Deja de vaticinar la catástrofe y, mejor, concéntrate en desarrollar las herramientas que tienes para sobrellevarla. 


No le des espacio a quien te hace daño. Tú tienes el control, úsalo para avanzar sin dejar que los demás te juzguen o te lastimen. 

Sé la mejor versión de ti mismo. Sólo tú sabes cuál es, y qué es lo que debes hacer para llegar a ella. ¡Ponte a trabajar!


Lidera los lobos, lidera tu vida

Échame a los lobos y lideraré la manada

La vida siempre está llena de enemigos que atentan contra nuestra felicidad. Enemigos externos e internos. Personas y situaciones.

Es necesario aprender a convivir con ellas, y a guiar la manada más allá de su intención de hacernos caer. 

Por eso, para liderar tu vida, debes primero que nada reconocer a tus enemigos. ¿Qué hay dentro tuyo que te limita? ¿Quiénes son las personas que te hacen daño? ¿Qué situaciones debes superar para salir adelante?

Define con claridad las cosas que debes enfrentar. Tienen nombre y forma. Existen. Ignorándolas sólo conseguirás que te dominen, y no al revés. 

Si logras tenerlo todo claro, has dado el paso más difícil. Pero ahora queda el más importante: empezar a tomar las riendas de tu vida. Animarte a ser tú mismo y priorizar lo que te hace feliz. 

Verás que cuando empieces a caminar hacia tu propia realización personal, ya será imposible detenerte. Y estarás al frente de la manada de lobos que, un día, parecía que te iban a comer.