sábado, 3 de febrero de 2018

Test inconsciente: ¿Qué ves? la decisión que tomes revela cómo será tu futuro

 
Quizás puedas haberte cruzado alguna vez con alguna persona que tuvo la intención de 'leerte el futuro' por un precio, incluso en la televisión se ven algunos videntes demostrando sus 'habilidades' para la lectura. Todo ello estaría contemplado dentro de la futurología, una disciplina encargada de estudiar a fondo las posibilidades o probabilidades.
Pese a que muchos creen en ella a ciegas, muchos otros dudan de en donde situarla: ¿es una ciencia, es un arte, o es mera adivinación? Mientras la historia estudia el pasado, la futurología se encarga de descifrar los misterios del futuro.
Hasta el momento no se ha desarrollado la habilidad para acceder al conocimiento escondido del cerebro, y aunque es verdad que sí hay personas dotadas con la habilidad de leer el futuro, no todas pueden hacerlo.
Este test definirá las decisiones que tomarás en el futuro según lo que interpreta tu inconsciente, y cada parte de él representa lo que el destino te depara.  Observa bien la siguiente imagen.. ¿Qué ves?
          
                      
El Caballo
Es una de las primeras cosas que saltan a la vista: un militar cabalgando hacia la batalla. Es fuerte, eufórico y muy orgulloso, emociones que provocarán el éxito cercano que estará a la vuelta de la esquina.
Según se revela, estarías finalizando un proyecto importante o una decisión que te llenará de orgullo y alegría, pero por desgracia será un éxito aparente. Deberás revisar tus valores fundamentales, motivaciones y deseos a alcanzar, ya que es posible que en tu galope por triunfar, puedas perder cosas más importantes en el camino.
 
                                   
El Jinete
Esta imagen ocupa la parte central del cuadro. Está concentrado y listo para iniciar la batalla y concentrado en el presente. Este personaje representa un presente inesperado, por ello debes abrir todos los sentidos para recibir lo que depara el destino, ya que no estarías preparado para ello.
Puede aparecerte una oferta de trabajo inusual, un beneficio que no consideraste o una persona nueva en tu camino, y lo más probable es que aquello que anhelas ahora mismo, se convierta en realidad.
La Cara
Es una pequeña ilusión óptica creada con los detalles de las partes anteriores, y da la impresión de crear una cabeza con el rostro de un noble guerrero de la Europa Oriental. Ello apuntaría a que tu presente es ahora difícil de aguantar, pero no debes dudar ni tener miedo, ya que pese a que parece que tu situación no tendrá fin, estarías a pocos momentos de que cambie.
Si en cambio vives buenos momentos, debes esperar que estos mejoren aún, ya que el rostro te depara buena fortuna.
                          
El ejército
Algunos suelen fijarse en las zonas del fondo, donde aparece un conjunto de hombres, que da un efecto espeluznante. Si lo primero que viste fueron los soldados, quiere decir que tu camino al éxito es lento pero seguro y cuidadoso.

Es posible que enfrentes diversos obstáculos que te harán rendir, pero ¡No lo hagas!, porque la buena fortuna te espera.

Test: solo el 10% de las personas lograron resolver el reto ¿Crees que puedas hacerlo?


En las redes sociales existen una serie de retos que ponen en prueba la inteligencia y la capacidadde razonamiento de las personas para su resolución, y es que no solo basta expresarse bien o tener un buen promedio en números para sentirse capaz de poder hacer cualquier cosa, y es que enanálisis es vital para estos ejercicios.

Esta vez te traemos un nuevo reto visual que pondrá en tela de juicio tus capacidades frente a la resolución de ejercicios, ya que muchos intentaron dar con la respuesta, pero la mayoría se tuvo que dar por vencido debido a su grado de dificultad.

DEBES UNIR LOS PUNTOS

En este nuevo ejercicio pondremos en prueba tu inteligencia espacial, y es que muchas escuelas y universidades de diseño se encargan de hacer algo similar para poder calificar a sus alumnos, resultando que varios de ellos no logran cubrir con las expectativas.

En el ejercicio deberás de hacer solo 4 trazos rectos para unir los 9 puntos que se encuentran en la imagen, y obviamente, no deben de ser líneas curvas o estarías haciendo trampa. 

Piensa bien cuál será tu patrón, ya que debes cumplirlo en solo tres minutos, y así demostrarás que tienes las capacidades necesarias.

¿TE RINDES?

Bueno, en vista que no lo lograste, procederemos a ayudarte, y no creerás lo fácil que es:

"¿Cuánto vales?", una bella reflexión para compartir

Un día un sabio maestro recibió la visita de un joven que se dirigió a él para pedirle consejo:
Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
— Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después… y haciendo una pausa agregó: — si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
— E… encantado, maestro— titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien— asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y al dárselo al muchacho, agregó:
— Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, quienes lo miraban con algún interés.
Pero les bastaba el escuchar el precio del anillo; cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. Alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Triste, subió a su caballo y volvió a donde el maestro se encontraba:
— Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
 
                     
— Qué importante lo que has dicho, joven amigo —contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
 
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
— Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
 
— ¡58 MONEDAS! — exclamó el joven.
 
 
— Sí, -replicó el joyero— yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.

— Siéntate —dijo el maestro después de escucharlo— Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

5 prácticas que distinguen a las personas exitosas


Todos alguna vez nos hemos preguntado, ¿cómo es que hay personas que consiguen todo lo que se proponen? Y nos parece difícil pensar que todo aquello requiera un esfuerzo, y se lo atribuimos a la “suerte”. Sin embargo, la realidad no es tan así, pues en la mayoría de los casos, las personas exitosas han ido construyendo su vida paso a paso, con esfuerzo y hábitos bien definidos que les ayudan a ser quiénes son. Queremos compartir con ustedes 5 prácticas que tienen las personas exitosas, y que cualquier persona puede comenzar a realizar, y así paulatinamente lograr el éxito: 

1. Se concentran en una sola cosa

Las personas exitosas saben que hacer varias cosas a la vez no es nada productivo, pues distrae y no deja concentrarnos en hacer bien la tarea. Lo ideal, y lo que ellas hacen, es coger las tareas una por una. Alejar los demás pensamientos y centrarse en un solo objetivo, y una vez completado, hay que pasar al siguiente. Así sucesivamente se logrará el objetivo final.

2. Su tiempo tiene mucho valor

Las personas exitosas no se dejan llevar por la procrastinación (dejar para mañana lo que se puede hacer hoy). Aprovechan cada minuto que tienen para resolver sus problemas y no les gusta perder el tiempo; más bien saben cómo invertirlo, y lo valoran tal como lo merece.


3. Gastan menos de lo que tienen

Las personas exitosas en la mayoría de los casos han trabajado duro para conseguir lo que tienen, por lo mismo, cuidan sus dinero, evitando gastar por encima de sus posibilidades. Suelen ser personas cautas, que invierten bien, gastan no más de lo que pueden permitirse y además saben en qué invertir su dinero y en qué no.

4. Son persistentes

Las personas exitosas suelen ser más llevadas a sus ideas y persistentes. No son débiles y hay muy pocas cosas que les hacen venirse abajo. Saben cómo ‘caer bien’ para luego levantarse y seguir adelante con la misma ilusión y las mismas ganas que al principio. Nada las detiene cuando de sus sueños o ideales de trata.


5. Calculan los riesgos


Las personas exitosas saben en qué meterse y en qué no. Tienen sus propias técnicas para medir el riesgo de un negocio o proyecto y han aprendido a quedarse con aquello que pueden y saben controlar. Eso sí, son valientes, porque a veces saben que hay riesgos que se pueden asumir cuando la recompensa puede ser muy alta.

20 frases del genial Groucho Marx que te pondrán a pensar


Julius Henry Marx, popularmente conocido como Groucho Marx, fue un actor, humorista y escritor de origen estadounidense.

1. Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

2. Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

3. El matrimonio es la principal causa de divorcio.


4. Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.

5. La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

6. Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

7. Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

8. La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria.


9. Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.

10. Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

11. Nunca olvido una cara, pero con la suya voy a hacer una excepción.

12. ¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

13. Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…


14. ¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!

15. Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.



16. ¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.

17. El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

18. Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.


19. Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

20. Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles.

No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor


No mendigues amor a quien no tiene tiempo para ti, a quien solo piensa en sí mismo. No lo hagas nunca. No te merece quien te hace sentir invisible e insignificante con su indiferencia. Te merece quien con su atención te hace sentir importante y presente.

El amor se debe demostrar, pero nunca jamás se debe mendigar. El hecho de tener que hacerlo es el más fiel reflejo de la injusticia emocional, del desequilibrio que vive el sentimiento que cimienta una relación.




Te merece aquel que dice menos, pero hace más. No te merece quien solo te busca cuando te necesita, sino quien está a tu lado cuando le necesitas y no solo cuando su interés se lo permite. Te merece quien sin esperar nada te lleva dentro, te siente y te hace sentir importante en su vida.

Al final es simple, la persona que te merece es aquella que teniendo la libertad de elegir, se acerca a ti, te aprecia y te dedica tiempo y pensamientos.

No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés




Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad.

También dicen que quien mucho espera, se decepciona y sufre. Así que tenemos que revisar nuestras expectativas y meternos en la cabeza aquello de “no esperes nada de nadie, espéralo todo de ti”.

Porque las esperanzas y las expectativas son muchas veces (sino todas), la base de los fiascos emocionales y, por lo tanto, de percibir como falta de interés las actitudes de los demás.




Cuando percibimos lo que los demás hacen o dicen como un fraude, realmente llegamos a sentir dolor. Un dolor emocional que a nivel cerebral se comporta de la misma forma que el dolor físico.

Así que, ¿por qué deberíamos ignorar el dolor emocional? No podemos dejar que el tiempo lo cure sin más, tenemos que trabajar sobre él y extraer las enseñanzas que nos brinda del mismo modo que dejaríamos de tomar chocolate si descubrimos que es el causante de nuestro malestar estomacal.

Esto es muy importante porque socialmente se tiene la falsa creencia de que el malestar psicológico es signo de debilidad y de que, al mismo tiempo, el tiempo curará las heridas sin necesidad de “desinfectarlas” ni de poner vendas o parches para evitar que sangre.

Valórate, quiérete bien


Dedícale tiempo a la gente que se lo merece y que te hace sentir bien. No mendigues la atención, la amistad ni el amor de nadie. Quien te quiere, te lo demuestra tarde o temprano.

Por eso, si vives en una situación de injusticia emocional tan alarmante, recuerda:

A quien no te llame y no conteste tus llamadas, no le llames. No busques a quien no te extrañe. No extrañes a quien no te busca. No escribas, no te sometas al castigo de la indiferencia que demuestran mensajes ignorados o silencios infundados.

No esperes a quien no te espera, valórate y deja de mendigar y de rogar amor. Porque, como hemos dicho, el amor se debe demostrar y sentir, pero jamás implorar. Tu cariño debe ser para quienes te quieren y te comprenden sin juzgarte.




Y sobre todo no te olvides del valor de tu sonrisa ante el espejo, quiérete y valórate por todo lo que eres y no por lo que alguien que no te merece te hace entender. Ámate bien y date cuenta de que el hecho de que alguien te descuide no quiere decir que tú no debas hacer lo imposible por rodearte de personas que te quieran en su vida.

"Hay personas crueles disfrazadas de buenas personas, y debes prestar atención", advierte un profesor


Hay personas crueles disfrazadas de buenas personas. Son seres que dañan, que agreden mediante un maquiavélico chantaje emocional basado en el temor, la agresión y la culpa. Aparentan amables bondades tras las cuales se esconden ocultos intereses y profundas frustraciones.

A menudo, suele decirse aquello de que “quien hiere es porque en algún momento de su vida también fue dañado”. Que quien fue lastimado, lastima. Sin embargo, y aunque bajo estas ideas no deja de haber una base verídica, hay otro aspecto que no siempre nos gusta admitir. La maldad existe. Las personas crueles, en ocasiones, disponen de ciertos componentes biológicos que les inclinan hacia determinados comportamientos agresivos.


“No hay maldad más cruel que la que nace de las semillas del bien”
-Baldassare Castiglione-

El científico y divulgador Marcelino Cereijido nos señala algo interesante. “No existe el gen de la maldad, pero sí ciertas circunstancias biológicas y culturales que la pueden propiciar“. Lo más complejo de este tema es que muy a menudo, tendemos a buscar etiquetas y patologías a comportamientos que, sencillamente, no entran dentro de los manuales de psicodiagnóstico.

Los actos malvados pueden darse sin necesidad de que haya una enfermedad psicológica subyacente. Todos nosotros, en algún momento, hemos conocido a una persona con este tipo de perfil. Seres que nos obsequian con halagos y atenciones. Personas que caen bien, con éxito social, pero que en privado, perfilan una sombra oscura y muy alargada. En el abismo de sus corazones respira la crueldad, la falta de empatía e incluso la agresividad.

Te proponemos reflexionar sobre ello.

Las personas crueles y la molécula de la moral

Tal y como hemos señalado, a día de hoy nadie ha podido identificar la existencia del gen de la maldad. Sin embargo, en los últimos años han aumentado los estudios sobre un aspecto fascinante: la llamada “molécula de la moral”. Para comprender mejor qué es esta estructura, nos pondremos en contexto con una historia real. Una historia terrible, que lamentablemente, se da con demasiada frecuencia.

Hans Reiser es un programador estadounidense famoso por haber creado los ficheros ReiserFS. En la actualidad, y desde el 2008, está en la cárcel de Mule Creek por haber asesinado a su esposa. No tuvo reparos en declararse culpable y en revelar dónde había enterrado el cuerpo de Nina Reiser. Como dato curioso cabe comentar que este especialista en programación dispone de una inteligencia prodigiosa, hasta el punto de que inició sus estudios universitarios siendo aún un adolescente.

Después de un juicio rápido y de ser ingresado en la prisión de San Quintín, decidió preparar él mismo su apelación. A través de 5 hojas escritas a mano, argumentó que su cerebro funcionaba de otro modo. Reiser era conocedor de los estudios que se estaban llevando a cabo con la oxitocina y lo utilizó como argumento. Según él, había nacido con ese problema: su cerebro no producía la llamada molécula de la moral. Carecía de empatía.

Obviamente, y como era de esperar, este argumento no lo eximió de seguir cumpliendo su cadena perpetua. No obstante, el tema del origen de la maldad volvió a abrirse a debate. A día de hoy se da pleno valor al hecho de que la oxitocina es esa hormona que nos hace ser “humanos” en su sentido más auténtico. Personas respetuosas y preocupadas por atender, cuidar y empatizar con nuestros semejantes.

Cómo defendernos de la crueldad camuflada

En nuestra cotidianidad no siempre nos relacionamos con personas tan crueles como la anteriormente citada. Sin embargo, sí somos víctimas de otro tipo de interacciones: las de la falsa bondad, la agresividad encubierta, la manipulación, el egoísmo sutil, la ironía más dañina, etc.

“El mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellas que permiten la maldad”
-Albert Einstein-

Estos comportamientos podrían resultado de varios aspectos. Carencia de Inteligencia Emocional, un entorno poco afectivo donde creció la persona o incluso por qué no, un déficit en la liberación de oxitocina. Todo ello determinaría, tal vez, esa agresividad más o menos encubierta. Sea como sea, no podemos olvidar que con agresividad no nos referimos en exclusiva al maltrato físico.

La agresión emocional, la instrumental o la verbal son heridas menos denunciables por la necesidad de probarlas, pero más cotidianas sobre las que debemos defendernos. Te explicamos cómo.

Personas crueles: saber reconocerlas y evitarlas

Todos podemos ser víctimas de las personas crueles. No importa la edad, el estatus o nuestras experiencias previas. Estos perfiles habitan a nivel familiar, en entornos laborales y en cualquier escenario. Sin embargo, podemos identificarlas de diversos modos.
-La persona de oscuro corazón nos cautivará con la mentira. Se vestirán de hermosas palabras y actos nobles, pero poco a poco surgirá el chantaje. Más tarde, la generación del miedo, la culpa y la violencia mental.

-Ante estos mecanismos solo cabe una opción: la no tolerancia. No importa que sea nuestra hermana, nuestra pareja o ese/a compañero/a de trabajo. Los perturbadores de calma y equilibrio solo buscan una cosa: apagar nuestra autoestima para tener el control.
-Tendremos la clara sensación de que no hay salida. De que nos tienen bajo sus redes. Sin embargo, hay que recordar algo “es más poderoso aquel que es dueño de sí mismo”. Así pues, hay que romper el juego de la dominación y de la agresividad con contundencia.

Los juegos de la dominación y la agresividad encubierta son muy intrincados. Sin embargo, es necesario actuar con rapidez desmontando trampas y reaccionando frente a las amenazas veladas. En el momento en que sintamos malestar o inquietud hacia ciertos comportamientos solo cabe una sabia opción: la distancia.