viernes, 1 de diciembre de 2017

Cuando permitimos que las cosas fluyan.


Muchas veces tratamos de vivir acontecimientos que parecen no estar allí para nosotros, sino que obligamos a las circunstancias a adaptarse a nuestros aparentes deseos. es como sí, a fuerza de doblar y deformar las situaciones, o a veces incluso de doblarnos y deformarnos nosotros, nos obligamos a encajar con aquello que “deseamos” vivir a como dé lugar. y definitivamente no hay nada más difícil que nadar contra la corriente.

pero de acuerdo a nuestros valores occidentales, lograr vencer aún en situaciones donde parece que lo mejor que podemos hacer es soltar y rendirnos, es considerado un acto heroico y digno de celebración. y por supuesto que es un acto heroico: sólo un individuo que esté conectado con una necesidad de ser héroe antepone su propio bienestar para alcanzar algo que no trae felicidad, sino sensación de triunfo. esto es importante, felicidad y triunfo no siempre van de la mano, puesto que para que ese triunfo genere felicidad, debe en primer lugar ofrecer comodidad y no lucha. y es que muchas veces, luego de lograr imponer nuestros deseos a las circunstancias, debemos mantener el cauce, obligándolo a que continúe fluyendo por allí por donde necesitamos que siga, para que las circunstancias nos ofrezcan esa sensación de bienestar que anhelamos.


entonces, la vida se convierte en una lucha constante, en donde una y otra vez encausamos las cosas cada vez que se salen del carril, pues todo en la vida necesita seguir su curso natural, y no el que deseamos nosotros. una y otra vez, tratando de imponer nuestras razones, corregimos y obligamos a las circunstancias a parecerse a esa deformada felicidad que sólo vemos en nuestra cabeza, como una película en primera persona que no para de mostrar una fantasía que jamás se hará realidad, sino a golpe y porrazo.

sin embargo, cuando soltamos las circunstancias, cuando nos liberamos de nuestro deseo de que las cosas salgan como queremos; y las dejamos fluir –muchas veces incluso partir-, es como si de manera mágica y milagrosa la vida comienza a acomodarse, se liberan todos esos diques y paredes que construimos para que las cosas “fluyeran” de acuerdo a nuestros deseos, y todo comienza a encajar naturalmente. las situaciones se arreglan en un devenir armonioso y libre de luchas, y comenzamos a sentirnos relajados y descansados, obviamente porque abandonamos la lucha y la necesidad de “corregir” el cauce de las cosas.


comienzan, de esta manera, a llegar cosas a nuestra vida más parecidas a lo que deseamos de forma natural. comenzamos a percibir otros aspectos de la vida que antes no podíamos observar pues estábamos demasiado ocupados manteniendo el “orden apropiado” de aquello que deseábamos desesperadamente.

Dejar que las cosas fluyan no implica una actitud cómoda y descuidada de la vida; evidentemente, para mantenernos fluyendo debemos nadar. la reflexión que quiero dejar aquí es que no es lo mismo mantenerse en la penosa tarea de nadar permanentemente en contra de la corriente, sino que nos demos cuenta de que si nuestro empeño y esfuerzo lo hacemos fluyendo en la misma dirección de las cosas, lograremos llegar más lejos sin sentirnos agotados y frustrados, pues es muy poco, o incluso nada, lo que logramos avanzar cuando no soltamos aquello que no parece encajar en nuestra vida.


desde los espacios donde he logrado soltar y fluir libremente con la vida que deseo, y desde los penosos caminos que me han tocado transitar a partir de mi terquedad y empeño en sostener circunstancias imposibles en mi vida; mi alma saluda a tu alma.

Si tu esposo hace estas 5 cosas, él realmente disfruta de la intimidad contigo


A veces preguntarle no es suficiente, tú necesitas saber de verdad. ¡Descúbrelo de inmediato!.La intimidad en el matrimonio es sumamente importante; la conexión física y emocional que logras con tu esposo en esos momentos son vitales para tu relación, por eso importante saber que los dos lo están disfrutando. Preguntarle si le gusta, a veces no es suficiente, tú quieres saber con certeza que él disfruta de ti tanto como tú de él. Hay cinco formas innegables de saber esto.

Las mujeres solemos ser inseguras en muchos aspectos de nuestra vida, y la alcoba puede ser uno de esos. Es una de esas áreas sensibles en las que, o no te animas a preguntar, o simplemente prefieres ignorarlo asumiendo lo mejor o lo peor. La cosa es que la intimidad en el matrimonio funciona como un súper pegamento que les dará puntos extra para mantener la relación sobre ruedas.


¿Cómo puedes saberlo?

1. Por la forma en la que te besa: Los besos son el elemento más importante en la intimidad de una pareja. Los besos son el motor de arranque de la pasión, y también son la forma en la que tanto hombres como mujeres demuestran amor. Los besos son la parte romántica de la intimidad.

Si tu esposo te besa apasionadamente y por largos períodos de tiempo es una señal de que las cosas están bien en el paraíso. Y si los besos han comenzado a desaparecer de tu intimidad, es importante que vuelvas a traerlos. Cuando los besos en la boca comienzan a hacerse más esporádicos, cortos y escasos, es bueno que tomes la iniciativa de volverlos a poner en el primer plano de tu relación.



2. Se toma su tiempo: Hay una necesidad fisiológica que prepara al cuerpo de todos hormonalmente a sentir la necesidad de tener intimidad con la pareja. Esta parte fisiológica individualmente es la parte natural de nuestra especie, cuando a ese instinto le agregamos los sentimientos de amor, es cuando nuestra relación también se basa en lazos de amor.

Una de las formas de saber si tu esposo disfruta de estar contigo es el tiempo en el que él dedica para el disfrute. Si es sólo para satisfacer sus necesidades fisiológicas, por lo general será rápido e irá al grano. Si disfruta de la intimidad que tienen juntos, cuanto más tiempo dure, mejor.

3. Se preocupa por saber si tú lo estás disfrutando: Cuando tu esposo se preocupa por saber si tú lo estas disfrutando, es una señal de que él lo está, y por eso quiere saber si tú también estás en la misma página. Esto es un cumplido, y debes sentirte bien por ello.

4. Se queda a tu lado abrazándote: Luego de tener intimidad el cuerpo de ambos segrega una gran cantidad de endorfinas (la llamada hormona de la felicidad), esta hormona también es conocida como la hormona del apego. Si tu esposo se queda contigo a tu lado, y te abraza, disfrutando de tu compañía, no tengas dudas de que ha disfrutado de ti tanto como tú de él.


5. Te mira a los ojos y te dice que te ama: Esta parte es probablemente la cereza en el postre. Si tu esposo te dice que te ama mirándote a los ojos, nunca dudes de que existe una enorme conexión entre ambos, y sin duda él disfruta de ti.


Uno de los secretos para mantener la química que había al principio es nunca olvidar el romance. Es el romance y la historia que comparten juntos lo que va a diferenciarlos del resto de las parejas del mundo.

Saca a tu ex de tu cabeza y de tu corazón para siempre en 3 pasos


Dejar de pensar en la persona que nos rompió el corazón parece una misión imposible. Es hora de que comiences a ser feliz nuevamente, esto es para ti.

Usamos la expresión: "tengo el corazón roto", haciendo referencia al dolor emocional que provoca perder a alguien, el problema es que no sabemos que el corazón se nos rompe literalmente y que el dolor que provoca puede ser más dañino de lo que te imaginas.


Recientemente diagnosticaron a mi prima con cáncer; ella es madre de 3 pequeños y en el momento del diagnóstico estaba casada. La devastadora noticia impactó en la vida de todos nosotros de diferentes maneras, pero la de ella definitivamente fue la más afectada. Unos meses más tarde, su esposo la dejó, y ella se enfrentó al peor dolor de su vida. Su lucha contra el cáncer continúa y ella es una guerrera, pero el dolor emocional de haber perdido a su compañero y padre de sus hijos, aún lastima su alma.

1. El dolor emocional puede, literalmente, matar: Increíblemente, ninguno de nosotros quiere sufrir por amor, ninguno quiere vivir en ese pasado que ya no podremos volver a tener, pero, sin embargo, todos elegimos cada día seguir pensando en esa persona cuyo recuerdo nos lastima tanto.

"Tienes que dejar de pensar en él, tienes que seguir adelante, ya no te puedes seguir echando la culpa de lo que sucedió", es la frase más repetida por los especialistas en oncología del hospital en el que atienden a mi prima. Su dolor físico es casi nulo en comparación a su dolor emocional, a la pérdida de su esposo. De acuerdo con la ciencia y con el resultado de análisi, el dolor emocional afecta tu sistema inmunológico bajando tus defensas impactando en tu salud física negativamente.


El cuerpo de mi prima no puede defenderse como debería, simplemente porque su corazón roto, no puede luchar. Al saber esta primera verdad acerca de no ser capaz de arrancarte a alguien del corazón, lo primero que necesitas hacer es tomar esa decisión.

El primer paso es decidir olvidarlo y sacarlo de tu corazón. Nunca lograrás esto hasta que realmente no lo decidas. Aunque que parezca imposible de creer, quien lo trae a tu mente en cada minuto y segundo es tú misma. Decide terminar con él en tu mente y en tu corazón, verás que al principio te costará, pero con el tiempo desaparecerá por completo.

2. Si alguna vez te pusiste a dieta, estás preparada para olvidar: Seguro que te ha pasado que nunca habías notado la cantidad de autos rojos que hay en las carreteras hasta el día en que te compraste un auto rojo, o como en mi caso, nunca me había dado cuenta de la cantidad de personas que usan anteojos, hasta que me tocó usarlos a mí.


Tu cerebro es cien por ciento entrenable, todo lo que sabes, conoces, piensas, haces, está relacionado con lo que tu cerebro percibe a diario, por lo tanto, tu cerebro trae a tu mente sólo lo que tu traes voluntariamente a tu conciencia. Siempre hubo autos rojos y por cientos de años las personas han usado anteojos, tu cerebro ha sido capaz de ver ambas cosas a lo largo de tu existencia, la única diferencia es que ahora tú eliges que esté en tu mente.

Olvidar a alguien, es tan sencillo como ponerte a dieta y decidir que ya no comerás pan. Te prometo que en lo único que vas a pensar todo el día es en el pan que no puedes comer, pero cada vez que el pensamiento del pan viene a tu mente, uno trata de reemplazarlo por algo que no te hará engordar, lo haces por unos días, y tu cerebro queda entrenado, y con el tiempo ni siquiera pensarás en el pan.


Olvidar a alguien funciona para tu mente y tu corazón de la misma manera. Recuerda que fuimos diseñados para sobrevivir, por lo tanto eres totalmente capaz de hacerlo.

3. Cuanto más rápido aceptes esto, más rápido estarás lista para sanar: Mi abuela siempre me decía: "Ni que fuera la última botella de agua en el desierto", pero para mí "lo era". Esta es la mentira más grande que podemos decirnos a nosotros mismos. Y aunque me enseñaron que no es verdad que "un clavo saca a otro", porque en esa ecuación puedes terminar lastimando a alguien; lo mejor que puedes hacer, es entender que él no es para ti, despedirte de la idea de ustedes juntos como pareja y salir a "buscar más botellas de agua", después de todo no estás en el desierto.

Conclusión: Asimila que si no están juntos, al seguir pensando en él sin dejarlo ir de tu mente, puedes terminar enfermándote seriamente. Decide terminar con él en tu mente y en tu corazón, recuerda que solo podrás olvidarlo cuando tu cerebro sepa que eso es lo que realmente quieres hacer. Reemplaza tus pensamientos acerca de él con otros que, por el contrario, alejen a tu mente de ese hombre. Y por último, debes saber, que muy esporádicamente entregan botellas de agua a domicilio. Sal de tu zona de confort y muéstrale a la vida de qué estás realmente hecha.

Mientras más inteligente seas, más trabajo te costará enamorarte




Si crees que tus relaciones han sido malas y no sabes qué hiciste mal, la respuesta está en tu coeficiente intelectual.
Si eres una persona inteligente, tu vida amorosa puede ser bastante complicada. Encontrar el amor y mantenerlo puede ser algo muy complicado para ti. Es posible que sientas que en las relaciones no eres correspondido, y constantemente dudes sobre lo que haces mal y aunque no lo creas, la respuesta puede estar en tu coeficiente intelectual.

En teoría, la gente inteligente es muy buena en la escuela, sus carreras están floreciendo, su vida social está llena de emoción, y sus personalidades pueden ganarse casi a cualquier persona. Sin embargo, tienen dificultad en encontrar una pareja adecuada, enamorarse y formar relaciones duraderas.


Si eres una persona muy inteligente, lo más probable es que tu intelecto sea realmente responsable de hacer tu vida amorosa un tanto complicada, por lo que tu entendimiento del amor es diferente al resto:

1. Las personas inteligentes valoran la independencia: Las personas inteligentes valoran su independencia más que cualquier otra cosa. Como pensadores independientes, a menudo transfieren esta calidad a otras áreas de su vida. No es que ellos no sientan amor o la necesidad de tener a alguien en su vida, sino que su libertad no se detiene una vez que están en una relación. Esto crea tensión con sus parejas, especialmente una vez que se van a vivir juntos. Sus parejas sólo tienen que entender y respetar su tiempo personal con el fin de formar una relación fuerte y duradera con ellos.


2. Nunca se precipitan en las relaciones: Cuando las personas inteligentes son individuales, por lo general es porque han tomado la decisión consciente de hacerlo. Aunque puedan parecer desinteresados a sus posibles parejas, a veces es beneficioso porque reflexionan sobre sus relaciones pasadas, encuentran errores y aprenden mucho sobre sí mismos. Esta característica los hace parecer distantes y fríos, pero eligen a alguien después de haber meditado la situación.

3. No pueden dejar de analizar las cosas:Las personas altamente inteligentes parecen tener cerebros diferentes. Son demasiado pensadores y demasiado analíticos, algo perjudicial para ellos, ya que la gente no siempre debatirá los pros y los contras de algo. Sin embargo, en muchas ocasiones, esta cualidad los salva de caer demasiado rápido. Sí, el amor no debe ser racionalizado; sin embargo, a veces estamos cegados por las emociones y sufrimos mucho una vez que tocamos la parte racional.


4. Son cautelosos: De manera similar a la característica anterior, a las personas inteligentes les resulta difícil creer en el concepto de amor a primera vista. Una vez más, no es porque les falta el gen romántico, sino simplemente porque pueden recordar más vívidamente el dolor del pasado. Por lo tanto, tienden a ser más cautelosos. A pesar de que pueda parecer sospechoso, es sólo su mecanismo de defensa frente a hacerse daño.

5. Lo profesional antes de la pareja: Las personas inteligentes a menudo parecen estar más centrados en su carreras que en su vida amorosa. Esto no es ninguna sorpresa, después de todo lo mencionado anteriormente, tienden a ser mal entendidos en las relaciones y en sus profesiones se sienten bien, apreciados y exitosos. Sus carreras son su zona de confort, ya que les ofrece la oportunidad de utilizar su lado racional y su análisis se usa en el trabajo.

El día que decidí dejarte ir


No negaré que quiero sacarte de mi mente, y no porque ya no te ame, sino porque me duele no tenerte cerca.

No me considero un experto en relaciones de pareja, tampoco me considero el chico que una mujer quisiera tener o un modelo a seguir, pero sí me considero afortunado de lo que aprendí de cada relación que tuve, de cada error, de cada engaño que viví, de cada te amo que se fue con el viento, de cada sonrisa que ahora se esconde en una mirada seria.


Aprendí que a todos nos llega el día en que debemos dejar ir a esas personas que en algún momento fueron todo para nosotros. Hoy es un día muy especial porque fue cuando realmente comprendí que la mayoría de las personas sabe cerrar un ciclo, que la mayoría sabe cuándo es suficiente, cuándo la dignidad puede más que eso que sentimos en nuestro corazón.

Aprendí que esas personas saben cuándo te están tomando en serio, cuándo en realidad es solo un pasatiempo, cuándo estás ahí solo para tapar un hueco emocional en otra persona… Pero no, ¿a quién quiero engañar?, nadie sabe nada del amor ni de cómo actuar cuando realmente se ama con lo más profundo de nuestro ser, solo el tiempo y las acciones de las otras personas nos dicen cuándo es el día para rendirse o luchar, para decir ‘hasta acá con esto’ o ‘lo intentaré nuevamente’, cuándo aceptar que la otra persona ya no camina a nuestro lado.

Hoy aprendí que mi felicidad depende solo de mí, que no necesito una relación para amar a alguien, aprendí que aún esa persona que te ama con el alma puede cansarse de un día para otro y decir no más, aprendí que el sol realmente se puede tapar con un dedo, que una persona puede seguir adelante sin mí. Hoy aprendí que te tengo que dejar aunque te ame, pero estoy dando el primer paso y no me voy a engañar en decir que será fácil, en que no te pensaré, en que no recordaré lo lindo que viví a tu lado. No negaré que quiero sacarte de mi mente, y no porque ya no te ame, sino porque me duele no tenerte cerca.


Hoy solo quiero aceptar que por primera vez doy el paso para ser feliz, que espero que encuentres esa persona que te ame como yo quería hacerlo. Hoy acepto que te perdí, que fue culpa de ambos, pero aunque duele decirlo así, aprendí que quien te quiere te busca, quien te ama lo demuestra, quien te ama lucha por ti y no te hace a un lado. Hoy te dejo ir aún cuando te llevaste lo mejor de mí, y quiero que sepas que te amo, y que quería luchar por ti, más hoy en este día en especial decido dejarte en libertad.

Carta a mí misma para cuando todo esté yendo mal


“Sé que no te amas, pero yo te amo”: Sé que te estás muriendo. Sé que lloras cuando nadie te ve. Sé que nada de lo que soñabas se está cumpliendo. Sé que nunca vas a ser una princesa de Disney. Sé que estás sola en la oscuridad. Sé que necesitas ayuda. Sé que estás buscando quien te ame.

Sé que estás buscando confiar en alguien. Sé que no eres perfecta y estás lejos de serlo. Sé que no te entienden, que eres diferente. Sé que se burlan de ti y te discriminan. Sé que no te amas.


Por todo eso, sé que vas a vivir. Vas a vivir una vida larga, con muchas piedras. Te van a sangrar las rodillas y cuando quieras curarlas te va a doler, pero después de la cura viene la calma y lo vas a entender. No hay recompensa sin sacrificio.

Sé que no vas a tolerar las injusticias ni la maldad de este mundo, pero vas a hacer algo respecto. Porque el universo cambia, cuando cambia uno.


Sé que vas a seguir llorando, desconsoladamente contra la almohada, pero también estoy segura de que vas a levantarte, secarte las lágrimas y enfrentar la adversidad con una sonrisa, porque siempre en cada cosa negativa hay una moraleja y hay esperanza.

Sé que se van a cumplir tus sueños, porque el alma no envejece, no tiene tiempos sólo tiene fe. Ten fe que vas a ser todo lo que te propongas porque eres de acero y porque lo mereces.


Sé que no vas a ser una princesa de Disney, porque no existen, porque eres de carne y hueso. Eres real y vas a vivir tu propio cuento y que lo vas a escribir tú, hoja por hoja, tachando, reescribiendo y cambiando finales. Tú decides por ti, vas a ser independiente.

Sé que vas a seguir sola en la oscuridad, pero que vas a conocer ventanas que se abran y te enseñen las estrellas. Sé que en la incertidumbre vas a encontrar tu fuerza mayor, tu sentido, tus dones.


Sé que vas a necesitar ayuda, de ti. Porque eres la única capaz de entenderte y darle valor a tu vida. Y sé que te van a acompañar en este camino.

Sé que vas a encontrar quien no te ame. Quien no de nada por ti, quien te haga sufrir, quien no te valore. Pero que al final, algún día, quien menos lo esperas en el momento que más lo necesites, va a ser incondicional, un amor para toda la vida.


Sé que te va a costar confiar, pero sé que el único secreto para sobrellevar esta tarea de vivir, es entregándose al 110%, confiando en que lo que tenga que pasar, pasará.

Sé que nunca vas a ser perfecta, pero vas a ser tú. Y créeme que no hay nada más maravilloso que ser uno mismo.

Sé que vas a seguir siendo incomprendida, porque eres revolución, porque eres cambio y porque eso jode, eso perturba pero no te para. Porque sabes lo que quieres, y vas a ir a todo o nada.


Se van a seguir burlando y te van a insultar de todas las maneras posibles. Pero vas a aprender, a reírte de ti, a reírte de la vida. Porque nadie puede hacerte sentir mal sin tu permiso, porque tienes derecho en tu vida.


Sé que no te amas, pero yo te amo. Y hoy te estás muriendo, pero no te das una idea de la mujer que eres. Eres única y te amo sin medida, no te olvides de mí, porque yo recuerdo lo fuerte que eres.

jueves, 30 de noviembre de 2017

7 señales que delatan la infidelidad de tu pareja


Debemos poner en una balanza lo bueno y lo malo que nos aporta nuestra pareja por si, llegado el caso, tenemos que valorar qué nos compensa más.

A veces tenemos sospechas de que nuestra pareja está traicionándonos y jugando nuestra confianza. Puede que solo tengamos pequeñas pistas que nos dan que pensar, que nuestra pareja lo niegue todo o que, simplemente, sintamos que algo no va bien y eso nos angustie. Por eso tenemos que ser especialmente cautos y no extraer conclusiones precipitadas sobre la posible o imposible infidelidad de nuestra pareja.

1. Una obsesión repentina por el móvil o las redes sociales
Aquí hay dos factores importantes que tenemos que valorar antes de nada. En primer lugar, puede que nuestra pareja tenga un problema de adicción al móvil o a las redes sociales y que tengamos que ayudarle a superarlo.


Por eso, hay que analizar si la necesidad por la conexión constante ha sido repentina o ha comenzado de manera gradual.

El hecho de que detrás de un uso excesivo pueda esconderse infidelidad guarda relación con un exceso recelo y ocultismo. Basta con observar si lleva su teléfono encima en todo momento, si controla y chequea constantemente sus mensajes y sus llamadas, si borra los registros o usa su teléfono a horas intempestivas.

No obstante, hay que señalar que por nada del mundo debemos revisarle el móvil o las redes sociales a nuestra pareja aunque estemos casi seguros de su infidelidad, pues esto supondría un quebranto total y absoluto de su intimidad y de nuestra confianza.

2. Hay una parcela de su vida en la que no te deja participar
De repente, tu pareja tiene una nueva y asombrosa afición que antes no tenía y te es imposible comprender cómo ha llegado hasta ahí y por qué no quiere compartir contigo absolutamente nada que tenga que ver con el tema.


En este caso, hay que ser cautelosos y comprender que su recelo puede ser una forma de reclamar un espacio personal e íntimo.

Por esta razón, es necesario examinar detenidamente lo que le puede llevar a ello y nunca tomarlo como una señal inequívoca de su infidelidad. Vale la pena recordar de nuevo que no hay nada que nos garantice al cien por cien que están traicionándonos.

Sin embargo, es complicado tener una absoluta certeza si no nos encontramos ante una situación evidentemente comprometida o si no nos lo confiesan.

A continuación, vamos a tratar de arrojar luz sobre este asunto con algunas pinceladas que te pueden abrir los ojos sobre lo que está ocurriendo. No obstante, es importante destacar que nada de lo que explicamos en este artículo puede darnos una respuesta definitiva.

3. Cada día tiene nuevas reuniones u obligaciones: Este tipo de cosas son las que primero nos hacen oler que algo va mal. Si tu pareja empieza a tener reuniones fuera de su horario laboral o académico con demasiada frecuencia es normal que sospeches.

Si en cada una de estas ocasiones, te detalla al dedillo lo que ha hecho o los lugares a los que ha ido, es probable que no esté hablando con naturalidad. Como reza el dicho: la excusa que se da sin una petición previa manifiesta la culpabilidad.

De todas formas, volvemos a recordar que no siempre sucede así ni hay que tomarse esto como la confirmación que estamos buscando.

4. Encontramos entre sus ropas o en su cuerpo marcas de besos, pelos, objetos ajenos, etc.

Las pruebas físicas siempre destacan una mayor evidencia sobre una infidelidad o cualquier otra cuestión. Observar y controlar la existencia de estos indicios puede aportarnos una prueba irrefutable que nos ayude a confrontar con nuestra pareja la situación.

5. De repente, nuestra pareja está más segura de sí misma
Las nuevas relaciones suelen proporcionar un soplo de aire fresco a nuestra autoestima y nuestra autoconfianza. Por eso, si a tu pareja le ha dado de pronto “un subidón” y no la reconoces en sus actos, puede ser un motivo de sospecha.


De todas formas, esto no tiene por qué ser malo en sí mismo. No obstante, cuando este indicio se une a otros tantos de los que venimos comentando, puede estar indicándonos que hay una tercera persona.

6. Cuida su aspecto de forma repentina: Este punto está unido con el anterior. Puede que nuestra pareja empiece a cuidarse o se arregle mucho, de repente, cuando antes no lo hacía. Esto puede deberse a que le apetece, a que algo le hace tener esa necesidad, a que quiere estar guapo o guapa para ti o que te está poniendo los cuernos.

Por lo tanto, aunque puede ser signo de infidelidad, de nuevo no podemos sacar conclusiones precipitadas de este indicio en concreto.

7. Renueva sus cuidados hacia ti:Puede que tras unos cuantos años de rutina vital y sexual, tu pareja te sorprenda con nuevos intereses y con una dedicación especial hacia tu persona. Es posible que esto obedezca a las ganas de tu pareja por renovar la relación o a que ha aprendido nuevas cosas fuera, por ejemplo.